El Arte Románico en Salamanca (I)

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Catedral Vieja de Salamanca

Vamos a empezar a descubrir el románico en nuestra ciudad de Salamanca, para lo que vamos a emplear diversas entradas en las que iremos, paso a paso, mostrando la arquitectura que perdura perteneciente al periodo románico. En Salamanca se desarrolla principalmente en la propia ciudad aunque en Ciudad Rodrigo, Béjar, Alba de Tormes o Ledesma podemos encontrar alguna otra manifestación de este tipo de arte.

A partir del siglo XI se unifican los estilos utilizados hasta el momento dando lugar al arte románico. A Salamanca puede decirse que llegó de manera tardía y los edificios que existen son de finales del siglo XII y de comienzos del XIII. La arquitectura es básicamente religiosa buscando dos valores fundamentalmente, la monumentalidad y la perdurabilidad. La Iglesia cristiana tiene mucha fuerza en esa época y los edificios son reflejo de la solidez y de la grandiosidad dentro de una sencillez, y por supuesto aportan el carácter de eternidad propia del cristianismo utilizando materiales robustos y solemnes como es el caso de la piedra. En el caso de Salamanca, el color de la característica piedra de Villamayor aporta mayor calidez.

Los arcos de medio punto, la planta en forma de cruz latina, la girola o los pilares más anchos destacan como sus principales características. Algo en lo que siempre me fijo cuando entro en una iglesia románica son las pinturas con que se decoraban las paredes y las bóvedas con escenas de la vida de Cristo. A veces nos encontramos con escenas de la vida cotidiana. Esto nos muestra la necesidad de enseñanza de los evangelios a las personas que vivían en aquella época y también nos hace conocedores de momentos de la vida cotidiana.

El recogimiento que nos ofrece una iglesia románica no nos lo ofrece una iglesia gótica con su esbeltez y luminosidad. En consonancia con el sentir religioso de la época reflejan la labor de evangelización hacia un pueblo mediante las representaciones bíblicas de las paredes.

La Catedral Vieja de Salamanca

La primera en importancia y elegancia es por supuesto, la Catedral Vieja de Salamanca empezada a construir por iniciativa de Jerónimo de Perigord, primero de la diócesis de Salamanca, en el siglo XII. Se terminó a finales del siglo XIV, periodo gótico y esto se puede apreciar en las bóvedas.

Vamos a destacar de la Catedral Vieja de Salamanca tres cosas que cualquier turista no debe perderse según nuestro humilde parecer: el cimborrio, el retablo y unas pinturas en la capilla de San Martín.

El cimborrio destaca por su originalidad. Forma parte del Grupo de cimborrios del Duero –junto con los de las catedrales de Zamora, Plasencia y la Colegiata de Toro- y se caracterizan en el exterior por la decoración de escamas y en el interior por tener forma de naranja abierta. Es conocida también como la Torre del Gallo por ser el Gallo el que decora la veleta que se encuentra en el cimborrio.

El retablo es de una belleza incomparable y podemos contemplarlo durante largo rato sin que nos cansemos, al contrario, cada vez encontraremos un pequeño detalle que no habíamos visto anteriormente. Es del siglo XV y se compone de 53 tablas que relatan la vida de la Virgen María y de Jesucristo. Coronando todo este magnífico retablo se encuentra la escena del Juicio Final.

En el centro de todo este retablo la Virgen de la Vega, patrona de la ciudad de Salamanca, realizada a finales del Siglo XII y que aparece con el Niño sentado en su rodilla izquierda.

La Capilla de San Martín es destacable por unas pinturas que posee datadas en el siglo XIII con escudos de Castilla y León con imágenes de algunos profetas y de San Joaquín y de Santa Ana. Un Juicio Final y una Resurrección flanquean un Pantocrátor, todos ellos pintados más tardíamente. En la entrada a esta capilla se ha encontrado una pintura de San Martín compartiendo su capa con un pobre.

A la salida de nuestra visita en la Catedral Vieja de Salamanca proponemos acercarse a la parte trasera de la misma, el conocido Patio Chico, desde donde podremos apreciar cómo se encuentran unidas la Catedral Vieja y la Nueva, diferencias las características principales de uno y otro arte y admirar la Torre del Gallo.

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